esther-agullo

Comenzamos un nuevo año, sentada a la mesa después de una mañana larga de trabajo, echas la vista atrás y ves las grandes cosas que te han sucedido.

Un año más, en el que nunca habrías imaginado todo lo que te iba a ocurrir. No todo ha sido bueno, claro está, pero es necesario vivir lo malo para aprender a saborear lo mágico.

He aprendido a dar gracias sin tener nada que agradecer, he recordado lo que es reír como hacen los niños y encontrar la niña perdida que había en mi. He soñado con los ojos abiertos y bailado con el corazón.

El 2015 no será mejor ni peor, más bonito o más intenso, será simplemente 2015. Será simplemente, yo. Porque está en nosotros crear un año mejor, más bonito e intenso, porque está en ti que lo pienses, creas en ello y lo hagas realidad.

Saca de dentro esa energía que te mantiene bailando mientras duermes, que te hace mover los pies en el metro, o dar toquecitos al volante mientras escuchas tu música. Levántate de la mesa y prueba esos pasos de baile que aporrean tu cabeza, sal del probador a ritmo de jazz, márcate un chotis con un compañero de trabajo o para el coche en un semáforo y baja a bailar una bachata,… Siente, expresa, vive la música que hay en ti. Sólo unos pocos pueden oírla. Siéntete afortunado si eres de esos pocos y no dejes que nadie nunca te baje el volumen. Todo lo contrarío, súbelo más alto todavía y si puedes compártelo, da igual con quien, sólo compártelo y enseña a otros a vivir bailando.

A eso me dedico, enseño, humildemente, a otros a través del baile, que la vida suena al ritmo que tú quieras darle. Que necesitarás una técnica, un entrenamiento, una disciplina, claro que si, así es la danza, así es la vida, pero que sin corazón tu paso por esta aventura habrá sido sólo eso, un paso.

¿Por qué no darle a esta historia los mejores movimientos que jamás hayas creado? Algunos diréis, Esther eso es muy fácil decirlo. Pues sí, quizás si,…, pero ¿a caso te has parado a intentarlo?, ¿o cada vez que has sentido ganas de bailar has bloqueado eso, por miedo, vergüenza, o vete tú a saber? Pues si no lo has intentado hazlo y si lo has hecho y te gusta no pares. Aviva esa locura, dale alas a tus sensaciones y cuando no sepas cual es el siguiente paso, ¡improvisa! Porque te aseguro que una vez lo sientas de verdad no vas a poder dejarlo, porque vivir la vida bailando es sentir sin miedo a nada.

No tienes que ser bailarín para leer estas líneas, por que el baile es para unos cuantos, lo que la oportunidad para ser feliz y vivir una vida plena lo es para todos.

Por y para todos.

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